El 25% de los cultivos alimentarios se ven afectados por las micotoxinas: cómo evitarlo

El 25% de los cultivos alimentarios se ven afectados por las micotoxinas: cómo evitarlo 

La presencia de hongos y el deterioro provocado por los insectos durante la etapa del almacenamiento de granos hace que cada año se pierda una parte importante de la producción, lo que genera pérdidas sustanciales de dinero para los agricultores y los administradores del producto almacenado. Como se indica en este artículo que queremos compartir, “mantener la calidad del grano almacenado requiere una combinación de múltiples herramientas y prácticas para garantizar que el producto que ingresa a la instalación de almacenamiento no se deteriore con el tiempo”. 

A pesar de décadas de investigación y la disponibilidad de tecnología de monitoreo avanzada, combatir la infección por moho antes y después de la cosecha y el daño generado por insectos durante el almacenamiento sigue siendo un desafío en todo el mundo. “El grano tiene una vida útil finita, y estos organismos biológicos prosperan en función de cómo se manejen la temperatura y la humedad”.

Los mohos son la causa principal del deterioro del grano almacenado. Pueden causar cambios perjudiciales en apariencia, cantidad y calidad. Y lo que es peor, algunas especies de moho pueden producir sustancias tóxicas conocidas como micotoxinas. “En todo el mundo, aproximadamente el 25% de los cultivos alimentarios se ven afectados por las micotoxinas, lo que provoca la pérdida de millones de toneladas de alimentos cada año. Pero además la aflatoxina y otras micotoxinas (como la fumonisina) pueden suprimir el sistema inmunitario, reducir la absorción de nutrientes y causar retraso en el crecimiento en los niños pequeños, causar cáncer y, en dosis altas, son letales para los seres humanos y los animales”, alerta el autor de la nota.

Detección temprana

La detección temprana del deterioro debido a insectos y mohos durante el almacenamiento del grano es esencial para mantenerlos en niveles en los que no provoquen el deterioro del grano y afecten el valor económico. Los métodos de muestreo de granos son tediosos y consumen mucho tiempo. Por ello “se necesitan métodos más rápidos para la detección temprana del deterioro, de modo que el manejo proactivo pueda prevenir el mismo”. 

La detección de dióxido de carbono (CO2) se puede usar de manera efectiva para monitorear la calidad del grano almacenado y asegurar una detección temprana de un eventual daño. “Los insectos y el moho son organismos aeróbicos que respiran y liberan dióxido de carbono en el aire intersticial de una masa de grano almacenada. Las investigaciones indican que una masa de grano estable tiene una concentración de CO2 de 400-600 ppm. Los niveles más altos indican actividad biológica por encima de lo normal”.

Los sensores de CO2 pueden detectar el deterioro de los granos debido a insectos y mohos, generalmente entre tres y cinco semanas antes que los métodos tradicionales de detección visual, de olores o de temperatura.

Una vez que se detecta el inicio del deterioro, el responsable del almacenamiento tendrá suficiente tiempo para decidir cómo abordar la situación (airear, voltear o incluso vender el grano).

Además el hecho de monitorear con sensores de CO2 ayuda a decidir qué estructura de almacenamiento descargar primero: si se detectan en los silos o silos bolsa lecturas de CO2 más altas en una masa de granos que en otras, la decisión sobre cuál descargar y enviar primero será clara. 

Tecnología disponible

Los sensores de detección de deterioro basados ​​en CO2 están disponibles y fueron  utilizados con éxito por los administradores de granos almacenados durante los últimos años. Disminuir  el deterioro de los granos reduce los niveles de micotoxinas y la necesidad de aplicar protectores y fumigantes. También minimiza los residuos químicos y materiales extraños en el suministro de alimentos y piensos.

El hecho de mantener la calidad y cantidad del grano almacenado con esta tecnología “minimiza los costos de almacenamiento y manejo. Este sistema de alerta temprana proporciona información más oportuna para que los administradores de granos tomen mejores decisiones de gestión”, sostiene el autor del artículo

Esta tecnología complementa otras herramientas y prácticas de gestión de granos almacenados, como el saneamiento y el control de la temperatura. Desde Wiagro ya ofrecemos soluciones de IoT para monitoreo de la calidad del grano en la poscosecha, con sensores para silo bolsa (o silobolsa) que permiten conocer el estado de conservación a través de sus parámetros de temperatura, humedad y CO2 en cualquier parte del mundo donde se encuentren instalados. Luego nuestros servicios de analítica y alertas pueden ser accedidos desde cualquier dispositivo con conexión a internet, permitiéndoles a nuestros clientes tener un panel de control del estado de sus granos almacenados.  
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